"Hay que involucrar a los niños en la preparación de las comidas"



Fuente: Diario Heraldo.es





Conseguir que los niños coman de todo es en ocasiones una ardua tarea para muchos padres. La coach nutricional Asun Armas Prado, de Espacio Ágape, brinda algunos consejos para fomentar unaalimentación sana desde la infancia y cumplir así con algunos de los propósitos marcados a principios de año.


¿Cómo se puede inculcar a los niños los valores de una alimentación sana?

Los niños aprenden por imitación, por lo tanto, los padres tienen que dar ejemplo y comer de forma saludable tocando todos los grupos de alimentos. Es importante también procurar que el momento de la comida sea un momento de tranquilidad, sin televisión y en familia.

¿Conoce algún truco para que los niños coman de todo? 

Existen varias formas de jugar con los alimentos para "engañar" a los sentidos. Por ejemplo, si les cuesta comer fruta, se puede preparar un plato con trocitos y hacer dibujos con ellos. Lo mismo con las verduras: si se las damos junto con otros alimentos que les gusten más, adornando los platos y jugando con los colores. También es conveniente introducirlas en las salsas de las carnes o pescados, y en caso de que les cueste comer de estos, dárselos en forma de croquetas, canelones, conchas de pescado o albóndigas.

¿Es recomendable emplear los alimentos como premio o castigo?

La variedad es importante, pero hay que ir introduciendo los alimentos poco a poco, en pequeñas cantidades. Si con estas prácticas les obligamos a comer determinados productos pueden suponer un rechazo definitivo.

¿Qué papel juega la escuela?

El papel de la escuela es fundamental para lograr una buena educación nutricional, sin embargo, en la infancia quizás tenga más peso el papel de la familia porque si en casa no practican lo que aprenden en el colegio, esos hábitos son más difíciles de instaurar. 

¿Es posible inculcarles los valores de la dieta mediterránea desde pequeños?

No solo es posible, sino que es fundamental en estos tiempos que corren. En realidad, la dieta mediterránea es algo más que un patrón alimentario: la palabra 'dieta', que deriva del griego 'díaita', engloba todo un estilo de vida donde tan importante es comer bien como compartir la comida, incorporar ejercicio físico diario y practicar una cocina de temporada con alimentos del entorno. Por tanto, lo ideal sería que los niños vivieran estos valores en sus casas desde pequeños.

¿Qué alimentos no pueden faltar en la dieta diaria de un niño?

No debe faltar ningún grupo de alimentos básicos, es decir, cereales, verduras y hortalizas, lácteos, legumbres, carnes, pescados y frutas. Todos ellos tienen que estar presentes en las raciones diarias estipuladas por las guías alimentarias, en función de la edad del niño.

Tres de cada diez menores sufre exceso de peso en España, ¿influye el contexto de crisis en el que nos encontramos?

Paradójicamente, hay estudios recientes que demuestran que en algunos casos la crisis ha ayudado a comer mejor al consumir alimentos más baratos -como las legumbres o los cereales- y menos carne. Pero al mismo tiempo, la denominada "comida basura" está mermando el consumo de productos frescos, como son las frutas y verduras.

¿Se le ocurre alguna receta saludable para hacer con niños?

Hay varias propuestas para hacer en casa. Una sencilla serían los calamares a la romana (que ellos hagas la pasta y los fría el adulto); los chipirones rellenos de huevo y jamón (que ellos se ocupen del relleno) o las barquitas rellenas de ensaladilla rusa con cogollos de Tudela rellenos. El sentido de la vista es muy importante, y debe ser un motivo más para cuidar la presentación de los platos y la decoración de la mesa.

En una entrevista, el chef Pepe Rodríguez -jurado de MasterChef Junior- animaba a los padres a hacer partícipes a sus hijos en los fogones. ¿Puede ser una buena práctica?

Sí, sin duda, es importante involucrar los niños en la preparación de las comidas y enseñarles a manipular los alimentos con cuidado de no hacerse daño con los utensilios para que así estén abiertos a nuevos sabores y nuevas texturas. De esta forma, estarán más motivados a probar lo que ellos mismos han cocinado.