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Pasos para ser un comedor consciente

Como practicar una alimentación consciente en tres pasos

Asun Armas. Coach Nutricional

Si queremos vivir de forma más plena y consciente, una buena planificación es esencial. Tener orden y claridad respecto a lo que podemos hacer es el primer paso para lograrlo.

Pasos que te ayudan a comer de forma consciente

Uno: Practica un consumo más responsable

El primer paso es decidir qué vas a comprar, te puede ayudar planificar bien las compras necesarias para el hogar: comida, productos de limpieza, de aseo personal, ropa..

  • Consume más alimentos ecológicos. Visita mercados ecológicos en tu ciudad, infórmate de cómo funcionan las cestas ecológicas. Visita alguna tienda ecológica cercana y anímate a comprar alimentos nuevos que no hayas probado nunca.

  • Compra productos de comercio justo, visita las tiendas de comercio justo de ONGS como Intermon , Médicos Mundi u otras. Infórmate de los criterios por los que se rigen y de donde vienen productos  representativos de este tipo de  comercio como el  café, el cacao o  la quínoa.

  • Consume alimentos de temporada y de cercanía. Compra alimentos de temporada, de tu zona, de las denominadas huertas Km0.

  • Busca información de cómo funcionan los grupos de consumo

Dos: Cocina con conciencia

El siguiente paso después de comprar es practicar una cocina con conciencia. Recuperar la importancia que tiene cocinar y disfrutar del proceso. En nuestra cocina estamos en conexión con todo el universo

            “Cocinar no es sólo un proceso que lleva cierto tiempo y que conduce a un fin, sino que en sí mismo es salud, meditación y alimentación “no estás simplemente trabajando con comida, estás trabajando en ti mismo, en los demás”.

Edward Brown

Cocinar o saber cómo cocinar es cuestión de cuidarse uno mismo y cuidar a los demás. Recupera el placer de cocinar, crea recetas nuevas.

Tres: Come con conciencia

Si al comer conectamos con nuestra propia experiencia y con la gente que cultivó, sirvió y cocinó la comida, estaremos más satisfechos, incluso si la comida es escasa”

 Este es el regalo de una comida con conciencia: restaura nuestro sentimiento de satisfacción sin importar lo que estemos comiendo”.

La alimentación  consciente implica comer y beber siendo conscientes de cada bocado o sorbo. Comer con atención plena, comer con todos los sentidos.

Tus sentidos te permiten arraigarte al momento presente, instante tras instante, en cada sorbo, en cada bocado

Pasos para  ser un comedor consciente

Antes de comer, relájate, inspira y espira  varias veces. Después

  • Come sentado sin móvil, ni televisión, ni ordenador.
  • Honra los alimentos. Van a formar parte de tu cuerpo, de tu sangre.
  • Agradece al agricultor, a los alimentos, a quien los cocino.
  • Agradece que tienes comida en el plato todos los días.
  • Evita malas noticias y discutir durante las comidas
  • Toma raciones más pequeñas. Come en platos pequeños
  • Saborea cada bocado y mastica más la comida
  • Come de forma más lenta, así evitaras comer de mas
  •  Come más alimentos vegetales
  •  Paga más y come menos
  •  Disfruta de la comida

En definitiva

“Come comida de verdad, con moderación y sobre todo vegetales”

info@espacioagape.com

Productos de comercio justo. IMAGEN EN ACCIÓN.

Seis ventajas que tiene hacer tu compra más responsable y sostenible

Asun Armas. Coach Nutricional

En anteriores entradas hemos hablado de la importancia de planificar las  comidas y te mostrábamos  las ventajas que tiene  introducir este nuevo hábito  en  el día a día: comer de forma más sana y equilibrada, ahorrar dinero, gestionar mejor nuestro tiempo, en definitiva; simplificar nuestra vida. También hemos visto que es fundamental recuperar el habito que cocinar todos los días, al menos una vez al  día.

Para facilitarte  estas tareas cotidianas nos queda por ver la importancia de una buena planificación de la compra, las ventajas que tiene el hacer la lista de la compra y como practicar un consumo más responsable. Todos salimos ganando

Ventajas de hacer una buena lista de la compra:

  • Una vez que hemos apuntado todos los menús de la semana, ya sabemos de qué alimentos disponemos en nuestra despensa, frigorífico o congelador y cuales tenemos que comprar. De esta manera solo compramos lo que necesitamos y evitamos comprar caprichos o compras compulsivas
  • La compra es más rápida, teniendo claros los alimentos que tenemos que comprar vamos directamente a por ellos
  • Compramos más variedad de alimentos, así la alimentación será más variada y equilibrada.
  • Puedes hacer varias listas: una de productos frescos, otra de productos de fondo de despensa y otra para los congelados y conservas
  • No acudas al mercado con poco tiempo o con hambre, es más fácil comprar alimentos poco saludables.
  • El comprar sin prisa nos permite leer la información nutricional que viene en las etiquetas, ver la fecha de caducidad. Elegir la mejor opción en relación a la calidad y al precio

Algunos productos es mejor evitarlos. Te puede ayudar seguir estos consejos  que nos  brinda  Michael Pollan en su libro “Saber Comer”

Evita alimentos que citen cualquier clase de azúcares (o edulcorantes) entre sus tres primeros ingredientes: Suele querer decir que contienen demasiada cantidad. Los ingredientes se ordenan por proporciones, de más a menos.

Evita productos que tengan más de cinco ingredientes en su composición: la probabilidad de que estén altamente procesados es muy elevada.

Evita productos que afirmen ser saludables: “para poder afirmarlo necesitan como soporte una etiqueta y un envase, y todo lo envasado casi siempre equivale a procesado.  (…) Además, sólo los grandes productores disponen de medios para conseguir que las autoridades sanitarias les aprueben esos lemas… afirmaciones que suelen estar fundadas en datos incompletos y en investigaciones deficientes”. La comida sana no tiene apenas dinero para publicitarse.

– Evita productos que contengan ingredientes que un niño de primaria no pueda pronunciar: lo simple ofrece muchas más garantías.

– Evita alimentos que veas anunciados en televisión: bastante más de las dos terceras partes de los anuncios de tv en EE.UU son de productos procesados.

Practica un consumo responsable

Tenemos que ser conscientes que como consumidores tenemos mucho poder, y desde Espacio ágape, te invitamos a que practiques una consumo responsable y sostenible

¿Qué puedes hacer?

Además de la relación calidad/precio, infórmate del lugar de origen, de cómo se ha producido, de la conducta de las empresas. Te invitamos  a que te hagas estas preguntas

¿Quiénes elaboraron este producto?

¿En qué condiciones laborales?

¿De dónde procede este producto?

¿A dónde va el dinero que hemos pagado y en qué proporción?

Pasos para hacer tu compra más sostenible

Procura no comprar productos con exceso de embalajes

Compra productos de cercanía, de esta forma ayudamos a la economía del entorno y evitamos la contaminación que produce el transporte de alimentos que vienen de largas distancias y compramos productos más frescos

Compra productos de temporada, frutas y verduras de la estación, son más baratos, más nutritivos y son los que nuestro cuerpo necesita en ese momento

Compra en mercados y tiendas de proximidad

¿Eres un consumidor responsable?

Asun Armas PradoCoach Nutricional

Es hora que tomemos conciencia del poder que tenemos como consumidores y todos somos consumidores. Lo primero de todo es disponer de una buena información que nos ayude a una buena planificación de nuestras compras y empezar por practicar una compra responsable y sostenible. Comienza por hace una buena lista de compra

Ventajas de hacer una buena lista de la compra:

  1. Una  vez que hemos apuntado todos los menús de la semana, ya sabemos de qué alimentos disponemos en nuestra despensa, frigorífico o congelador y cuales tenemos que comprar. De esta manera solo compramos lo que necesitamos y evitamos comprar caprichos o compras compulsivas
  2. La compra es más rápida, teniendo claros los alimentos que tenemos que comprar vamos directamente a por ellos,  y gestionamos mejor nuestro tiempo y recursos.
  3. Compramos más variedad de alimentos, así la alimentación será más variada y equilibrada.
  4. Puedes hacer varias listas: una de productos frescos, otra de productos de fondo de despensa y otra para los congelados y conservas
  5. No acudas al mercado con poco tiempo o con hambre, es más fácil comprar alimentos poco saludables. Asi evitamos comprar por impulso
  6. El comprar sin prisa nos permite leer la información nutricional que viene en las etiquetas, ver la fecha de caducidad. Elegir la mejor opción en relación a la calidad y al precio

 

Algunos productos es mejor evitarlos. Te puede ayudar seguir estos consejos  que nos  brinda  Michael Pollan en su libro “Saber Comer”

  • Evita alimentos que citen cualquier clase de azúcares (o edulcorantes) entre sus tres primeros ingredientes: Suele querer decir que contienen demasiada cantidad. Los ingredientes se ordenan por proporciones, de más a menos.
  • Evita productos que tengan más de cinco ingredientes en su composición: la probabilidad de que estén altamente procesados es muy elevada.
  • Evita productos que afirmen ser saludables: “para poder afirmarlo necesitan como soporte una etiqueta y un envase, y todo lo envasado casi siempre equivale a procesado.  (…) Además, sólo los grandes productores disponen de medios para conseguir que las autoridades sanitarias les aprueben esos lemas… afirmaciones que suelen estar fundadas en datos incompletos y en investigaciones deficientes”. La comida sana no tiene apenas dinero para publicitarse.
  • Evita productos que contengan ingredientes que un niño de primaria no pueda pronunciar: lo simple ofrece muchas más garantías.
  • Evita alimentos que veas anunciados en televisión: bastante más de las dos terceras partes de los anuncios de televisión en EE.UU son de productos procesados.
  • No comas nada que tu abuela no reconociera como comida
  • No comas nada que no pueda pudrise

 

Desde Espacio Ágape, te invitamos a que practiques un consumo responsable y sostenible. Todos somos responsables del mundo que hemos creado

¿Qué puedes hacer?

Además de la relación calidad/precio, infórmate del lugar de origen, de cómo se ha producido, de la conducta de las empresas. Te invitamos  a que te hagas estas preguntas

  • ¿Quiénes elaboraron este producto?
  • ¿En qué condiciones laborales?
  • ¿De dónde procede este producto?
  • ¿A dónde va el dinero que hemos pagado y en qué proporción?

 

Pasos para hacer tu compra más sostenible

  • Procura no comprar productos con exceso de embalajes
  • Compra productos de cercanía, de esta forma ayudamos a la economía del entorno y evitamos la contaminación que produce el transporte de alimentos que vienen de largas distancias y compramos productos más frescos y del entorno.
  • Compra productos de temporada, frutas y verduras de la estación, son más baratos, más nutritivos y son los que nuestro cuerpo necesita en ese momento
  • Compra en mercados y tiendas de proximidad
  • Empieza a cultivar alimentos en tu terraza
Productos de comercio justo. IMAGEN EN ACCIÓN.

Una cabra por Navidad

Uxía Pérez Gonzalvo

Este año, como todos los años, tuvimos nuestro tradicional amigo invisible familiar.

Este año iba a ser un poco diferente, unas Navidades acordes a la situación y comprometidas con la realidad.

Este año mi prima Marta le regaló a su padre una cabra.

Frente a :”Me niego a ver las noticias”, “Yo ya no enciendo la televisión” o “¡Para que me cuenten más desgracias!” encontramos también ejemplos de gente que decide asumir su parte de responsabilidad en la sociedad y que se hace eco de necesidades ajenas. Orgulloso del acto de su hija y con el humor que caracteriza a mi tío, decía: “Caray Martiña ir a visitar a mi cabra me va a salir por un pico, el año que viene me regalas un billete a Mozambique para ver cómo la están tratando”.

Esta iniciativa de Intermón Oxfam para ayudar a los más desfavorecidos del Tercer Mundo, es un reflejo más de las propuestas solidarias que se han multiplicado en nuestro país a raíz de la crisis. Que España está mal lo sabemos todos; que una cifra desorbitada de familias vive con menos de 400 euros, también lo sabemos; que las cifras del paro aumentan como la desesperanza ciudadana, también lo sabemos. Lo que quizás no sabemos es que la crisis, ésa que ha arrasado con todo a su paso, también nos ha devuelto valores olvidados por muchos y desatendidos, por otros.

La solidaridad y la cooperación han crecido en España. Cruz Roja agradecía a principios de año el aumento de socios, voluntarios y donaciones. La recepción de comida en el Banco de Alimentos baraja unas cifras que hablan por sí solas. Sólo el de Madrid reparte diariamente 50 toneladas de comida. Y el pasado año en toda España se entregaron 120.000 toneladas que llegaron a 1,2 millones de personas en riesgo de exclusión.

El reciente informe de Comercio Justo también arroja datos positivos. Las ventas de estos productos de Comercio Justo han aumentado un 24% en el último año y un 33% desde 2008. La facturación total asciende, según este informe a 22,5 millones de euros, unos 0,48 euros por consumidor medio.

Podría seguir mi lista de motivos para consumir de una manera responsable y solidaria. O las razones por las que debemos crear un mundo más justo en términos de igualdad y sostenibilidad. Pero prefiero invitar a la reflexión. Nunca me han gustado los “consejos morales”, ni apelar al sentido ético de las personas. Yo crecí en un lugar donde me enseñaron a tomar mis propias decisiones y a ser consecuente con ellas.

Así que supongo que el año que viene yo también pediré una cabra por Navidad.