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Hay que involucrar a los niños en la preparación de las comidas

Doce Reglas de oro para que los niños coman de todo

Asun Armas. Coach Nutricional

Las comidas con niños  provocan en algunas familias  conflictos a la hora de comer. Los niños aprenden por imitación, por tanto, los padres tienen que dar ejemplo comiendo de todo y creando un ambiente tranquilo, de disfrute y abierto a la comunicación. La  alimentación tiene que ser sana, equilibrada y adaptada a las edades de los niños. Las siguientes recomendaciones pueden facilitar esta tarea diaria.

Recomendaciones básicas para que el niño aprenda a comer de forma adecuada

  • Si el niño es pequeño, tiene que aprender a comer solo, podemos ayudarle dándole comidas simples como plátanos o palitos de pan. Es muy bueno estimular su independencia pero hay que darle tiempo para incorporar estos nuevos hábitos.
  • Permitirle que vaya tomando cierta responsabilidad al elegir su comida y respetar su elección. Dejarle elegir entre dos frutas, permitirle elegir de la fuente para que elija que comer y la cantidad
  • No enfadarse si el niño en la etapa de 2 a 4 años tira la comida al suelo. Forma parte de esta etapa de desarrollo.
  • Procurar una alimentación equilibrada que cubran las necesidades nutricionales y energéticas del niño, incluir alimentos de todos los grupos básicos (pan, cereales, legumbres, carne, pescado, lácteos, frutas, verduras y hortalizas)
  • Varias las comidas, ofrecer una comida agradable y apetitosa para ir educando el paladar poco a poco

Comer también es una conducta en la que debemos educar a los hijos Podemos ir estableciendo poco a poco  una serie de reglas que nos ayuden a que este momento tan importante de compartir y disfrutar de la comida sea lo más agradable posible para todos.

Reglas de oro para comer con niños

1- Lo primero es establecer unas normas básicas como comer sentados, comer sin televisión, comer en un entorno agradable y tranquilo. La comida es un acto social donde nos reunimos para compartir y degustar la comida pero también es un momento de charla y comunicación donde contar todo lo acontecido.

2- Recordad que los niños aprenden por imitación, por lo tanto los padres o personas al cuidado de ello son el espejo donde los niños se miran. Los primeros que tienen que cumplir las normas son los adultos

3- Los buenos hábitos se consiguen a base de repetición, de mucha paciencia y de ser insistentes con lo que creemos que es importante para ellos.

4- e tener en cuenta si hay algún tipo de intolerancia o alergias a algún alimento y la edad de los niños para adecuar las raciones a la edad del niño y también el tipo de preparaciones que mejor se adapten.

5- Involucrar a los niños en la preparación de las comidas y en la correcta manipulación de los alimentos, de esta forma los niños están más abiertos a probar nuevos sabores, nuevos alimentos y están más motivados a probar lo que ellos han cocinado

6- Se come y se charla tranquilamente con el niño. Es mejor no estar demasiado pendiente de cuánto come y que no se sienta observado. Si el niño siente que estamos muy pendiente de cuanto come, aprenderá a llamar la atención a través de la comida

7- Lo primero: asumir que cambiar el comportamiento de un hijo requiere mucha paciencia, ser repetitivo y actuar siempre de la misma manera con ellos. Si tus hijos comprueban que cada día utilizas una estrategia diferente para conseguir que coman, pensarán que sus padres no tienen ni idea de lo que están haciendo. Los padres deben mostrar siempre seguridad en lo que hacen y así los hijos se sentirán seguros.

8- Se sientan todos a la mesa, no vale la regla de que el niño come mejor si se sienta delante de la tele. La comida es un acto social en el que la familia se reúne para degustar unos platos, para charlar, para reírse, para hablar de temas interesantes para la familia y debe ser un acto atractivo y favorecedor de la comunicación.

9- No se prepara nada especial, todos comen lo mismo salvo prescripción médica (alergias a alimentos, intolerancias, etc.).

10- Se come y se charla tranquilamente con el niño.

11- No se está pendiente de cuánto come y no se le hace sentir observado.

12- Nadie insiste para que coma más. Si estamos pendientes de qué come y cuánto come, el niño aprenderá a llamar la atención de los padres a través de la comida.