Pon orden en tu vida

Es tiempo de simplificar tu vida, empieza por organizar tus comidas

Asun Armas. Coach Nutricional

Dos tareas que consumen gran cantidad de tiempo y energía a la semana son la compra de artículos para el hogar y la preparación de las comidas. Este es un buen momento para incorporar nuevos hábitos que nos faciliten la vida. La planificación de menús semanales es una forma sencilla de simplificar nuestra vida, que nos aporta múltiples beneficios

Como podemos empezar:

Primero: Decide  qué vas a comer: una vez por semana, cada quince días o una vez al mes, toma papel y lápiz y siéntate a pensar lo que comerás cada día. Anota todas las comidas que vas a elaborar, tanto las del mediodía como las de la cena. Incluye los platos favoritos de toda la familia. Asegúrate de que sean variados y equilibrados. No hay nada más aburrido que comer siempre la misma cosa una y otra vez. Puedes crear diferentes menús adaptados a las estaciones e ir variándolos: menús de primavera, verano, otoño e invierno que incluyan alimentos de temporada para que sean también sostenibles. La naturaleza sabe hacer las cosas bien. Nos ofrece lo mejor que produce en cada momento del año y justo cuando nuestro cuerpo lo necesita.

 Segundo: Crea tu propio recetario con recetas propias, recetas familiares,  recetas de tu infancia, recetas de tus libros o revistas favoritos y de internet. Tenlas siempre a mano. Si no tienes mucho tiempo para experimentar en la cocina durante la semana, aprovecha el fin de semana para probar con nuevas recetas, trata de incorporar dos nuevas recetas al mes para lograr más variedad. Disfruta de este sencillo placer de cocinar algo nuevo y diferente. Puedes experimentar con las recetas de Espacio Ágape

Tercero: haz una lista de compra con todos los ingredientes que necesitar para realizar todos los menús que has anotado. Puedes empezar creando una lista modelo para la compra. Divide tu lista en distintas categorías, como productos frescos, envasados, productos básicos, papel y productos para el cuidado personal. Puedes tenerla en el frigorífico y revisar y anotar lo que se va acabando.

Ventajas de planificar tus comidas

Incorporar este nuevo hábito saludable a tu vida te va aportar múltiples beneficios como los siguientes

  • Te aseguras que tu alimentación y la de tu familia sea más equilibrada, porque te permite introducir alimentos de todos los grupos y con ellos todos los nutrientes que nuestro cuerpo necesita para su correcto funcionamiento
  • Evitas improvisar tus comidas y con ello evitas la compra de comida rápida
  • Organizar y respetar mejor los horarios de las comidas
  • Ahorro de tiempo al realizar tus compras con antelación comprando solo los alimentos que has apuntado en tu lista de la compra
  • Ahorro de dinero al comprar productos de temporada ya que son más económicos.
  • Comer en casa es más económico que comprar comida precocinada o salir a comer fuera
  • Reducir el estrés al no tener que preguntarte cada dia ¿Qué comemos hoy? ¿Cuándo cocino?

Buenas prácticas

A la hora de elaborar los platos hay que tener en cuenta ciertos aspectos con el fin de que la comida resulte equilibrada nutricionalmente y gastronómicamente aceptable.

  • Verduras y hortalizas deben estar siempre presentes. Porque son bajas en calorías y pobres en grasa, ricas en minerales y en fibra. Equilibran, aligeran y dan volumen a las comidas.
  • Alterna crudo y cocido para la verdura de un menú: verdura cruda con fruta cocida o verdura cocida y fruta cruda, para facilitar la digestión de las fibras.
  • Incorpora en tus menús cereales, féculas y pan no refinados por sus glúcidos, que abastecen al cuerpo de energía para los músculos y el cerebro.
  • Carne, pescado, huevos y legumbres por su aporte en proteínas que nos aseguran la construcción y renovación celular, así como por el hierro y la vitamina B12
  • Combina diferentes texturas en las preparaciones culinarias para evitar la monotonía (cocido, al horno, al vapor, a la plancha, guisado, frito, etc).
    Conviene que no coincidan en el mismo menú platos demasiado pesados o por el contrario, demasiado ligeros.
  • Cuida la presentación de los platos. Un plato bien presentado estimula el apetito.

Combinar una alimentación sana y equilibrada con el ritmo de vida actual si no lo planificamos con antelación no es fácil. ¡Inténtalo! Vale la pena destinar unos minutos cada semana para organizar el menú familiar. Verás que en poco tiempo se transformará en una rutina imprescindible.