A mejor alimentación, mayor productividad laboral

Julia Lempica. Periodista

El ambiente laboral, la motivación y la buena relación de los compañeros son factores que, sin duda, influyen en la productividad de los trabajadores. Una lista en la que, por fin, se empieza a incluir también la salud y la alimentación de los empleados.

Una alimentación equilibrada permite que los trabajadores tengan la energía y los nutrientes necesarios para afrontar la jornada laboral sin sentir fatiga, tanto mental como físicamente. Una afirmación que comparten todos los nutricionistas y expertos en la materia.

Cada vez más compañías, conscientes de la importancia de una buena alimentación para el rendimiento de sus trabajadores, se están implicando en una nueva gestión empresarial interna, que contemple una política nutricional entre los empleados.

Para un trabajo de corte intelectual y otro en el que se busca más el rendimiento físico, la diferencia recaerá en el aporte de calorías. Pero en ambos casos se requiere una dieta variada y equilibrada, que cubra todas las necesidades de vitaminas, minerales.

El hecho de que una empresa fomente la alimentación sana entre sus trabajadores no ayuda sólo a reducir el riesgo de enfermedades crónicas como hipertensión o diabetes entre éstos; sino también a la propia compañía, ya que se reduce el riesgo de absentismo laboral y bajas por enfermedad, con el ahorro de costes que conlleva.

De hecho, la obesidad representa una partida importante en los costes de salud, ya que las personas obesas gastan en fármacos necesarios para su condición casi un 80 % más que quienes no tienen ese problema, que además afecta a su productividad laboral.

En materia de políticas de buena alimentación en el seno de las compañías, las empresas de Estados Unidos han sido referente mundial en la ecuación salud-empresas y muchas de sus grandes corporaciones iniciaron el camino por el que se mueven ahora entidades europeas y asiáticas.

Según datos del National Institute for Occupational Safety and Health (NIOSH) -recogidos en un informe del IESE Business School de Navarra- entre las compañías paradigmáticas en este terreno se encuentra la proveedora de tecnología Texas Instruments. Esta empresa ha desarrollado con gran éxito el programa «Environmental, Safety and Health Excellence«, con el objetivo «cero desperdicios, cero lesiones, cero enfermedades».

En esta iniciativa se ofrecen varios programas de apoyo que, en lo referente a la alimentación, incluye un asesoramiento nutricional y «vending» de comida saludable en el lugar de trabajo.

Como respuesta a esta situación, cada vez más compañías recurren a los servicios de empresas como Espacio Ágape, para que se ocupen del desarrollo de programas integrales de prevención de salud con campañas internas, impartiendo clases y distribuyendo materiales de apoyo sobre prevención de salud, nutrición, ejercicio, salud mental y emocional o bienestar ergonómico.

Generalmente, se somete a los empleados a un test nutricional para conocer sus hábitos alimentarios y elaborar un plan personalizado, sobre el que luego se hace un seguimiento periódico (telefónico/online) para evaluar la consecución de los objetivos.

El objetivo: lograr que los empleados mantengan unos buenos hábitos alimentarios para asegurase una mayor productividad, una reducción del absentismo, además de mejorar la condición física general y la salud de éstos. Beneficios para todos. ¿A qué estás esperando?