Archivo por meses: Marzo 2015

En armonía con la naturaleza. Pon la primavera en tu mesa

Alimentos de primavera

Asun Armas. Coach Nutricional

Cada estación del año trae consigo diferentes tipos de alimentos debido a los ciclos biológicos de la Naturaleza.
Al comienzo de la primavera el organismo necesita una cura de limpieza tras los excesos cometidos durante el invierno., época del año en la que la alimentación suele ser más  abundante y rica en grasas, además de una vida generalmente más sedentaria.

Por lo tanto tenemos que adecuarnos a estos cambios con los alimentos que llegan ahora a nuestros mercados. Comer los alimentos propios de cada estación, preparados adecuadamente, es la mejor forma de estar en armonía con la naturaleza.

Podríamos decir que la primavera es el comienzo natural del año. Es una época de crecimiento y renovación. El momento de dejar atrás las ropas abrigadas y las comidas pesadas y optar por alimentos frescos y ligeros

El principal color asociado con la primavera es el verde. Por lo tanto, concéntrate en los alimentos de este color, que representan el nuevo comienzo de esta temporada.

LOS ALIMENTOS ESTRELLA

Las verduras y las frutas serán los alimentos de temporada más significativos.
Aunque la alimentación siempre tiene que ser variada y equilibrada, hay alimentos que son específicos de la primavera, que podemos denominar alimentos estrella.

Alcachofas

La alcachofa se recolecta en primavera, cuyas flores son la parte comestible de la planta.
Su acción diurética aumenta la eliminación de orina y favorece las funciones del hígado y la vesícula biliar.
Son muy ricas en fibra y poseen una acción tonificante sobre el aparato digestivo.
Pueden consumirse cocidas, salteadas, estofadas, al horno, a la plancha

Apio

Los tallos de esta verdura son la parte comestible.
Está considerado como un depurador de la sangre y contiene sustancias diuréticas realmente eficaces. Muy rico en fibra.
Puede tomarse en ensalada, sopas, cremas, licuados, en forma de  crudites

BERROS

Se trata de una planta que se consume entera y generalmente en crudo para ensaladas.
Los berros son ricos en vitamina C, azufre, yodo y hierro, muy beneficiosos como depurativo.

Espárragos

Es en primavera cuando esta planta desarrolla sus brotes comestibles, los cuales suelen consumirse cocidos.
Ejercen un poderoso efecto limpiador y diurético, con efectos beneficiosos sobre el hígado y los riñones.
Muy ricos en minerales y fibra.

Puerros

Sus tallos y el bulbo son las zonas comestibles.
Ricos en fibras y sales minerales, estimulan el aparato digestivo y depuran el organismo.
Suele consumirse cocidos y en sopas.

Fresas

Es una fruta del bosque con propiedades ligeramente laxantes y depurativas.
Ricas en vitamina C, estimulan el sistema inmunológico.
Son deliciosas consumidas al natural en su punto óptimo de maduración o regadas con zumo de naranja.

Cerezas

Esta apreciada fruta puede disfrutarse hasta el verano.
Ricas en vitaminas y fibra, favorecen el tránsito intestinal y aumentan la diuresis.

Limones

Especialmente ricos en vitamina C, tienen propiedades antirreumáticas, antisépticas, diuréticas y depurativas.
Pueden consumirse en forma de zumos,  como acompañamiento de otros alimentos y en el aliño de diversos platos, dotando a éstos de un refrescante aroma.

COCINA DE PRIMAVERA

Esta variedad de alimentos te permiten elaborar gran variedad de platos ricos, sabrosos y ligeros. Ten mucho mimo al cocinarlos para poder apreciar toda su frescura, aroma y sabor.

Una forma de incorporar nuevos aromas a las comidas es añadir hierbas aromáticas a nuestros platos, puedes ir probando con la albahaca, la salvia o el cilantro. Es una manera de añadir toques de nuevos sabores sin añadir grasas.

Experimenta con nuevos sabores y colores y renuévate esta primavera.

Come más semillas. Son el germen de la Vida

seis semillas para tener más vida

Asun Armas. Coach Nutricional

Las semillas son alimentos vivos. Se podría decir que son píldoras nutritivas con una formula completa de proteínas, grasas sanas, vitaminas, minerales y fibra.

En las semillas se encuentran todos los nutrientes que va a necesitar la planta para desarrollarse. Son por tanto alimentos concentrados que, como los frutos secos, los cereales y las legumbres, contienen proteínas en abundancia, pero hay que tomarlas en pequeñas cantidades.

La mayoría de semillas tienen un alto contenido de energía – una cuchara sopera puede aportar casi 100 calorías- y pueden ayudar a reducir los niveles de colesterol gracias a sus ácidos grasos esenciales insaturados. También constituyen una buena fuente de vitamina E y de las vitaminas del grupo B, esenciales para el buen funcionamiento del cerebro, y muy ricas en fibra que regula el comportamiento del intestino.

Como utilizarlas

Las semillas se pueden añadir a sopas, ensaladas, guisos  y alimentos horneados. Existe el hábito de adquirirlas tostadas, aunque eso no es lo más recomendable, pues con las altas temperaturas se desvirtúa la calidad de sus grasas y se destruye parte de la vitamina E, necesaria para proteger los ácidos grasos de ala oxidación.

Es preferible tomarlas crudas y sin sal, esta recomendación también es válida para los frutos secos. Las legumbres son quizá los únicos granos que deben tomarse cocidos o germinados para eliminar sus sustancias perjudiciales que en crudo pueden resultar toxicas.

Semillas de lino: amigas del corazón

Las semillas de lino poseen  propiedades nutricionales que las destacan entre otros alimentos. Una es su alto contenido en ácidos grasos esenciales de la familia de los omega-3 que protegen el sistema cardiovascular y protegen el cerebro. Otra es que contienen unas sustancias, los lignanos, que tienen efecto hormonal y antioxidante que ayudan al equilibrio hormonal. Muy recomendables en la menopausia. También es destacable la fibra que aportan, muy útiles en casos de estreñimiento ya que ayudan a normalizar la mucosa intestinal y favorece la salud de la flora.

30g aportan: 148 calorías, 10g de grasas, 8 g de fibra, 6g de proteínas, 31% de magnesio

Se recomienda molerlas en pequeña cantidad y guardarlas en el frigorífico, se pueden añadir a sopas, ensaladas, yogures etc.

Semillas de amapola: ricas en calcio

El elevado contenido en calcio es una de las características más notables de las semillas de amapola, aunque se suelen consumir en tan poca cantidad que no se pueden considerar como fuente habitual. Son ricas en minerales fundamentales como manganeso, cobre o zinc. Poseen un ligero efecto calmante.

Se suelen añadir en la elaboración de panes, galletas o pasteles

Semillas de calabaza

Destacan por su altísimo contenido en zinc, imprescindible para el sistema inmunitario, para prevenir infecciones y para la salud del sistema reproductivo masculino. También aportan hierro que ayuda a mantener sana la hemoglobina.

 Trituradas y cocidas son útiles en casos de insomnio. Comprarlas con cascara y sin sal

Semillas de girasol: la energía del sol

Dos cucharadas diarias de semillas de girasol, unos 30g doblan la cantidad de vitamina E que toman la mayoría de las personas. Esta cantidad ayuda a consumir las necesidades diarias de vitamina E. el efecto sobre la salud es espectacular: se reduce notablemente el riesgo de sufrir problemas circulatorios, infartos. Aportan también cantidades importantes de proteínas y buenos ácidos grasos como el linoleico. Son buenas para el cerebro por su aporte de fósforo y magnesio.

30g aportan 175k 15g de grasa, 8 de proteína 55% de la necesidad de vitamina E.

Semillas de Sésamo

Las semillas de sésamo o ajonjolí son ricas en calcio 30g nos aportan el 30% de las necesidades diarias. Son ricas en lecitina, útil para reducir los niveles de colesterol. Ricas en minerales como hierro, fosforo, magnesio, cobre y cromo.

Son muy recomendables durante el embarazo y la menopausia por el calcio que aportan

Semillas de chía: la fuerza de la vida

Las semillas de chía están de plena actualidad. Chía es una palabra maya que significa fuerza. Los beneficios que aportan son similares a las semillas de lino, la diferencia es que estas no hay que molerlas y estás no poseen lignanos.

Los beneficios nutricionales de la chía incluyen la fibra, ácidos grasos omega-3, calcio, antioxidantes y proteínas. Son ricas en minerales como magnesio, cobre,  zinc y hierro.