Archivo por meses: Mayo 2014

Productos adelgazantes, ¿milagro o engaño?

Julia Lempica. Periodista

Hace pocas semanas hablábamos de las dietas de adelgazamiento “milagrosas”, ésas que prometen bajar mucho peso en poco tiempo y generalmente sin pasar hambre. Algo parecido sucede con los llamados “productos milagro”. Generalmente se toman en forma de comprimidos o batidos como refuerzo en dietas para adelgazar o incluso como sustitutos de comidas. Como norma general prometen resultados maravillosos obviando aspectos fundamentales como la dieta equilibrada y el ejercicio físico cuando uno quiere adelgazar.

Muchos de estos productos tienen el objetivo de reforzar la dieta de adelgazamiento para conseguir un mayor efecto. Pero hay que tener en cuenta los posibles efectos secundarios.

¿Cómo reconocerlos?

  • Suelen aparecer en épocas concretas del año (antes del verano, después de Navidad…) con campañas publicitarias muy agresivas y de duración corta con reclamos muy atractivos como “pierda peso sin dejar de comer”, “contiene una sustancia devora grasa”, “pierda peso mientras duerme”, etc.
  • Utilizan personajes famosos como reclamo, a supuestos profesionales sanitarios que explican el producto y a personas que aseguran haberlo probado.
  • En la publicidad, a veces, aparecen imágenes de antes y después, que son imposibles de comparar por el tamaño y calidad de las fotografías, vestimenta y postura de la persona, etc.
  • En estos productos se suele aclarar que no causan efectos secundarios porque son “totalmente naturales”. Sin embargo, hay que tener en cuenta que aunque sean naturales, pueden tener efectos secundarios, como por ejemplo alergias.
  • Ofrecen grandes pérdidas de peso en poco tiempo y sin esfuerzo.
  • Se comercializan en diferentes lugares, incluidos establecimientos sanitarios como las farmacias.
  •  Suelen presentar un precio elevado.
  • En muchos casos la empresa que comercializa el producto no identifica el domicilio mercantil, o sólo proporciona un apartado de correos o número de teléfono, dificultándose así el proceso de una posible reclamación por parte del consumidor.

Así actúan

Y para adelgazar rápido estos productos contienen ingredientes, principalmente, con una acción diurética o laxante pero también otros que estimulan el sistema nervioso.

Diuréticos: Producen una rápida pérdida de líquidos, lo que se traduce en una disminución del peso corporal. Cuando queremos perder peso, lo verdaderamente efectivo es perder grasa y no hay porque perder líquido. Si hay un problema de retención de líquidos a nivel renal, un diurético ayuda a eliminar líquido, pero no para perder peso. Además, no se puede abusar de los diuréticos porque se pierden minerales, como potasio y puede afectar al corazón.

Laxantes: Aunque son útiles en algunos casos de estreñimiento, este problema también se puede resolver con cambios en la alimentación, incremento en el consumo de líquido y actividad física. Además, resolver un problema de estreñimiento no supone adelgazar. Un uso abusivo de laxantes fuertes puede provocar parálisis intestinal, pancreatitis o hemorroides, entre otros problemas.

Fibras: Se emplean para aumentar la sensación de saciedad y comer menos ya que las fibras solubles tienen la capacidad de captar agua y formar geles solubles que retrasando la velocidad del vaciado gástrico. Por otra parte, las fibras insolubles aumentan el volumen de las heces, lo evita el estreñimiento. Un exceso de fibra puede acarrear distensión abdominal, flatulencia, diarrea, cólicos y puede llegar a disminuir la absorción de algunos minerales (como el calcio, magnesio o hierro).

Estimulantes del sistema nervioso central: La estimulación del sistema nervioso central produce un aumento del gasto energético y, por tanto, pérdida de peso. Al estimular el sistema nervioso, el uso abusivo de estos ingredientes puede causar alteraciones del ritmo cardíaco, nerviosismo, irritabilidad, insomnio, etc.

Otros ingredientes:

CLA: Producido por la flora gastrointestinal de los rumiantes a partir del ácido linoleico, por lo que es relativamente abundante en la carne de bovino y ovino, así como en lácteos. El ser humano y algunos mamíferos también lo producen, pero en cantidades muy pequeñas.

Aunque inicialmente se pensó que el CLA podría utilizarse para promover la pérdida de peso en humanos, ya que en algunos estudios realizados en animales se había observado una reducción de la masa grasa, en los estudios con humanos no se observaron estos efectos. Sólo se han apreciado los efectos de los suplementos a la hora de estabilizar el peso.

L-carnitina: Es una amina cuaternaria que puede ser biosintetizada en el organismo y que, además, puede ser obtenida partir de la dieta con carne roja, lácteos y pescado.

Debido a que sus funciones de transporte de ácidos grasos se relaciona con el metabolismo energético del organismo y se ha considerado que podría tener un efecto positivo en la reducción del tejido adiposo. Por el momento no hay estudios científicos que demuestren que los suplementos de L-carnitina sean efectivos para la pérdida de peso en seres humanos.

 

Una mala alimentación daña la salud más que el tabaco

Julia Lempica. Periodista

Aunque para muchos era algo obvio, la ONU por fin puesto sobre la mesa los efectos nocivos para la salud de la mala alimentación. “Las dietas poco saludables son un riesgo mayor para la salud mundial que el tabaco”, afirmó esta semana Olivier de Schutter, relator especial de Naciones Unidas para la Alimentación. “De la misma manera que el mundo se ha unido para regular los riesgos del tabaco, debe llegarse a un acuerdo marco sobre dietas adecuadas”, precisó.

No se trata de un tema menos. Según los últimos datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la obesidad es responsable de 3,4 millones de muertes al año, y que hay 1.400 millones de personas con sobrepeso.

Entre las medidas propuestas por Naciones Unidas para revertir la epidemia de la obesidad, figuran aumentar los impuestos a los productos menos saludables; regular los alimentos con alto contenido de grasas saturadas, azúcar y sal; limitar la publicidad de la comida basura; replantearse ciertos subsidios agrícolas que abaratan algunos productos y no otros y apoyar a los productores locales para que los consumidores tengan acceso a productos sanos, frescos y nutritivos.

“Los Gobiernos han puesto el foco en aumentar la cantidad de calorías disponibles, pero muy a menudo han sido indiferentes acerca de qué tipo de calorías ofrecen, a qué precio, para quién son accesibles y cómo se comercializan”, ha dicho el relator especial de la ONU.

Las palabras del relator son el último llamamiento sobre el impacto de la obesidad en la salud mundial, que se ha venido a llamar la epidemia del siglo XXI. Según la Organización Mundial de la Salud, aunque el hambre es aún un problema para unos 800 millones de personas, la mala dieta lo es aún mayor: unos 1.400 millones de personas tienen obesidad o sobrepeso en el mundo.

Este esfuerzo refleja un efecto pendular: se ha pasado de una preocupación por la insuficiente alimentación a lo contrario. De hecho, el 65% de la población mundial vive ya en países donde hay más muertos por comer de más que por comer de menos. Además, la mala alimentación se relaciona directamente con problemas cardiovasculares, diabetes, osteoartritis y algunos cánceres (mama, endometrio, colon). Además, el sobrepeso se relaciona con el 23% de las enfermedades cardiovasculares, el 44% de la diabetes, la osteoartritis y tumores de mama, endometrio y colon.

Si se compara con el tabaco. se observa claramente la mayor incidencia de la obesidad.Casi la mitad de la población de los países desarrollados tiene obesidad o sobrepeso y, mientras el tabaquismo está en descenso, los problemas asociados a una mala dieta van en aumento.

La directora general de la OMS, Margaret Chan, abundó sobre esta cuestión en inauguración , esta semana, de la Asamblea Mundial de la Salud. “Parte del mundo está literalmente comiendo hasta morir”, dijo. “No vemos ninguna prueba de que la prevalencia de la obesidad esté disminuyendo en ningún sitio. Los alimentos muy elaborados y las bebidas cargadas con azúcar son ubicuas, populares y baratas”.

Sobre las medidas propuestas por ONU para combatir la obesidad, los resultados han sido inciertos e irregulares. Por ejemplo, Dinamarca y Hungría plantearon en 2011 imponer una tasa sobre las grasas saturadas, pero los daneses la retiraron dos años más tarde. También Dinamarca, Noruega, Australia y Finlandia han planteado un impuesto sobre las bebidas azucaradas, lo mismo que Italia y Francia. En EE UU, el exalcalde de Nueva York Michael Bloomberg abanderó la prohibición de las bebidas supergrandes, pero no la sacó adelante.

Te alimentas, pero ¿te nutres bien?

CURSO NUTRICIÓN FÍSICA & NUTRICIÓN AFECTIVA

Para un desarrollo integral de las personas necesitamos estar bien nutridos a todos los niveles: físico, mental y emocional. Necesitamos  tanto nutrientes físicos o biológicos  como nutrientes afectivos para gozar de una nutrición plena.

OBJETIVOS

  • Aprender a nutrirnos a todos los niveles: físico, mental y emocional
  • Desarrollar la inteligencia nutricional y la inteligencia emocional
  • Facilitar el paso a una alimentación consciente

Características

Duración: 2 meses

Hora: Martes de 18:00 a 19:30

Mes 1: martes 20 y 27 de Mayo, 3 y 10 de Junio

Mes 2: Martes, 17 y 24 de Junio, 1 y 8 de Julio

Lugar: Sedona, Paseo Constitución, 6, Zaragoza

Imparte: Asun Armas Prado

Formadora y Coach Nutricional

Información e inscripciones: info@espacioagape.com