Archivo por meses: octubre 2013

Recetas Espacio Ágape: Patés vegetales

Asun Armas. Coach Nutricional

Esta semana te proponemos una serie de patés vegetales muy fáciles de hacer y muy ricos. Te pueden facilitar la tarea a la hora de planificar unas cenas ligeras, ricas y sanas. Si los complementar con un buen pan, el éxito está asegurado.

Actualmente hay en el mercado una gran variedad de panes que puedes ir probando, pan de espelta, pan de centeno, pan de semillas, pan multicereales. ¡Atrévete a probarlos!

Los puedes acompañar de una rica ensalada integrada por diferentes productos de temporada, aprovecha los últimos tomates que aún están en los mercados, introduce la rica escarola o diferentes lechugas.

Para noches más frías los puedes acompañar de una rica sopa o crema de verduras o bien de verduras al horno. Desde Espacio Ágape te proponemos que los acompañes con platos como: ensalada de escarola, granada y nueces; ensalada de tomate y orégano; crema de calabaza y semillas o sopa de verduras con copos de avena.

 

Recetas de pates vegetales

PATÉ  DE TOFU CON PIMIENTOS DEL PIQUILLO

Ingredientes

  • 125 g de tofu
  • 125 g de pimientos del piquillo
  • 1 ajo
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal
  • Pan rallado

Preparación

Pasar por la batidora el tofu, junto con los pimientos del piquillo bien escurridos, el ajo, un buen chorro de aceite y sal. Si queda con poca consistencia se puede añadir también un puñado de almendra molida o pan rallado hasta conseguir la consistencia deseada.

Otras opciones

En una consistencia más ligera podemos utilizar esta pasta como salsa para macarrones o espaguetis.

 

PATÉ DE OLIVAS Y REQUESÓN.

Ingredientes

  • 1 bote pequeño de pate de olivas negras de Aragón
  • 100g de Requesón
  • Tomillo
  • Orégano

Preparación

Mezclar el paté de olivas con el requesón. En una proporción de la mitad de cada producto. Aliñar con una pizca de orégano y tomillo . Ya está listo para servir.

 

PATÉ DE CHAMPIÑÓN

Ingredientes

  • 1 cebolla
  • 250 gr de champiñón
  • 2 ajos
  • Vino blanco
  • Hiervas provenzales
  • Anchoas en aceite (opcional)
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal

Preparación

Pica en trocitos pequeños la cebolla, el champiñón y los ajos. Pon una sartén al fuego, añade un chorrito de aceite de oliva y ve incorporando la cebolla picada, el champiñón y los ajos. Unos minutos más tarde añade el vino blanco y deja cocer. Cuando esté listo añade una pizca de hierbas provenzales. Escurre bien unas anchoas en aceite y  pásalo todo por la batidora hasta que tenga una consistencia de paté.

¡Espero que os gusten!

El aire que respiramos es cancerígeno

Julia Lempica. Periodista

El aire contaminado que respiramos día a día provoca cáncer del pulmón. Así de claro y así de simple lo ha anunciado la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC, en sus siglas en inglés), que es la división de la Organización Mundial de la Salud encargada de revisar qué sustancias ocasionan esta enfermedad y con qué seguridad se cree que lo hacen.

Basándose en las conclusiones de hasta catorce estudios diferentes, la IARC ha incluido el aire contaminado en su conjunto como elemento cancerígeno, con especial incidencia en el caso de cáncer de pulmón, pero también en el de vejiga.

De este modo, la contaminación ambiental queda clasificada dentro del grupo 1, el más alto en la escala, el de las sustancias sobre las que no cabe duda científica, junto con tabaco, asbestos, plutonio, polvo de sílice, radiación ultravioleta, amianto, benceno o formaldehído.

Según los datos de esta agencia, en 2010 se produjeron 223.000 muertes por cáncer de pulmón en todo el mundo atribuibles a la contaminación, causada principalmente por el transporte, la producción de energía, las emisiones industriales y agrícolas y la calefacción residencial.

El riesgo de cáncer del pulmón aumenta en la medida en que crecen los niveles de contaminación ambiental, un fenómeno que se está produciendo en todo el mundo. Y es especialmente grave en los países más industrializados de Asia y Latinoamérica. La nube de polución que pesa sobre las áreas industriales de China debería ser una llamada de atención sobre este problema para el resto del mundo. Visible o no, pocos territorios escapan de este problema.

Ya estaba aceptada la premisa de que la contaminación del aire es un riesgo para la salud en general, que provoca problemas respiratorios y cardíacos. Pero ahora se confirma que es, junto al tabaco, uno de los factores fundamentales para el desarrollo de cáncer de pulmón.

Por tanto, no parece descabellado pensar que un estilo de vida más sostenible, basado en bajas emisiones, eficiencia energética y modelos agrícolas ecológicos, contribuye a limpiar el aire que respiramos y se traduce, por tanto, en un estilo de vida más saludable.

Feliz Día Mundial de la Alimentación

Asun Armas. Coach Nutricional

Siempre me ha impactado y me han hecho reflexionar las cifras de sobrepeso y obesidad por un lado y, por otro, las de desnutrición y hambre. Las cifras que la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) sacan a la luz hoy con motivo del Día Mundial de la Alimentación son impactantes: 2.000 millones de personas padecen malnutrición en el mundo y paradójicamente .1400 millones de personas sufren sobrepeso, de los que 500 millones son obesos. Son cifras para hacer una profunda reflexión, de cara al reto de alimentar a una población que alcanzará los 9.000 millones de habitantes en todo el planeta para 2020.

Quizá hoy puede ser un buen día para hacernos diferentes preguntar y reflexionar

¿Cómo tiene que ser un sistema alimentario sostenible? ¿Es posible llegar hasta él desde la situación actual? ¿Qué debe cambiar para que avancemos en esa dirección? ¿Qué puedo hacer yo?

Es evidente que el actual sistema alimentario y el modelo de desarrollo es insostenible. El agotamiento de los recursos naturales, el daño causado al medio ambiente, el empobrecimiento cada vez mayor de la población en los países subdesarrollados, junto con un modelo de agricultura que está basado en la explotación del ser humano y del planeta y la especulación actual que se produce con los alimentos.

La subida continúa de los alimentos en países en vías de desarrollo. El desaprovechamiento de los alimentos,  en los países más desarrollados es generalizado. Grandes supermercados y restaurantes de todo el mundo se deshacen cada día de alimentos que sólo presentan faltas en el envoltorio o que están cerca de caducarse pero que podrían ser consumidos.

¿Qué puedo hacer yo? Es importante que tomemos conciencia que como consumidores tenemos un gran poder, podemos decidir qué productos comprar y donde comprarlos. Entre todos podemos fomentar una forma de consumo en la que cada persona sea consciente de que es co-responsable de los efectos sociales y ecológicos de la producción de ese producto. Esto es practicar un consumo responsable.

Esto implica la elección de los productos no sólo en función del precio, sino también según la información que nos proporcionan sobre su origen y su proceso de producción y la conducta de las empresas que nos lo ofrecen.

Trata también de practicar una forma de alimentación saludable, ecológica y responsable, además de ir cambiando hábitos poco saludables por otros que nos ayuden a crear un estilo de vida sana y sostenible. No se trata solo de alimentarnos bien, sino de practicar además ejercicio físico, mantener un peso sano y fomentar la salud física, mental, emocional y social.

Pon orden en tu vida

Di adiós al estrés

Asun ArmasCoach Nutricional

Hoy quiero compartir con todos vosotros un extracto de un libro que me ha resultado muy inspirador desde que lo descubrí hace ya varios años. Se titula “El Encanto de la Vida Simple” de la periodista y escritora  norteamericana Sarah Ban Breathnach. Un dietario para vivir en plenitud los pequeños placeres de la vida.

La lectura de este libro conectó con esa parte de mí que anhelaba vivir una vida más auténtica, una vida con un propósito. El viaje durante un año por este libro y otros que han sido vitales para mí, me llevaron a hacerme la pregunta: ¿Tiene que haber otra manera de vivir, de comer….” Y la respuesta fue la creación de este espacio donde compartir e intercambiar conocimientos, que es Espacio Ágape.

Cuando conectamos con ese “yo” más sencillo y mundano que a veces olvidamos, todo es más fácil. Algo vital para conectar con nosotros mismos es eliminar todo el estrés que podamos de nuestra vida. La autora del libro nos ofrece estos consejos:

  • Cultiva la gratitud
  • Dedica una hora al día exclusivamente para ti
  • Comienza y termina la jornada con una meditación o reflexión
  • No te compliques la vida
  • Mantén tu casa limpia y ordenada
  • No te cargues de trabajo
  • No trates de realizar una tarea o un proyecto en un plazo poco razonable de tiempo
  • Nunca hagas una promesa que no puedas cumplir
  • Crea un ambiente apacible en tu casa y oficina
  • Dos noches a la semana acuéstate temprano
  • Lleva siempre en el bolso algo interesante para  leer
  • Respira frecuentemente y con frecuencia
  • Muévete: camina, baila, corre, practica un deporte que te guste
  • Bebe agua pura de una fuente. Tanto como puedas
  • Como solo cuando tengas hambre
  • Si no está delicioso no lo comas
  • Procura ser en lugar de hacer
  • Reserva  un día a la semana para descansar y renovarte
  • Ríe más a menudo
  • Goza con tus sentidos
  • Si no te encanta prescinde de ello
  • Confía en los remedios de la madre naturaleza
  • No contestes al teléfono cuando estés cenando
  • No trates de complacer a todo el mundo
  • Empieza por complacerte a ti misma
  • Aléjate de las personas negativas
  • No malgastes recursos valiosos: tiempo, energía creativa, emociones
  • Cultiva tus amistades
  • Plantéate los problemas como retos
  • Respeta tus aspiraciones
  • Saborea la belleza
  • Crea unos límites sanos
  • Por cada “si”, di “no”
  • Sustituye la seguridad por la serenidad
  • Cuida tu alma
  • Alimenta tus sueños
  • Expresa todos los días amor

Busca tu Yo Autentico hasta encontrarlo. Esta ahí esperándote

“Ahí no, mamá, en el amarillo”

Uxía Pérez. Periodista

En los últimos días varios medios de comunicación se han hecho eco de los resultados del estudio que el investigador de la Escuela de Magisterio de Bilbao José Domingo Villarroel ha realizado con niños menores de 8 años. El profesor asegura que la conciencia ecológica surge al inicio del desarrollo intelectual de las personas y explica que éste sería el motivo por el que los niños reprueban cualquier perjuicio a otro niño o planta, considerándolo mucho peor que el incumplimiento de una norma moral.

“Ellos no saben con certeza si la flor es un ser vivo o no, pero les parece mucho peor pisarla que tomar la sopa de manera inadecuada o meterse los dedos en la nariz”, aseguraba el autor en la presentación de la investigación. Es en el lapso de 4- 6 años cuando cualquier ser humano comienza a cimentar sus normas morales. Aquí es donde empieza a decidir por sí mismo lo que está bien y lo que está mal de acuerdo a las consecuencias que acarrean sus actos. Y es aquí también donde empieza nuestra responsabilidad.

Actualmente en educación medioambiental no hay métodos concretos, ni planificaciones curriculares, ni temarios, ni en todos los centros de enseñanza se plantea de igual manera. La concienciación ha de iniciarse en casa. El uso de material escolar reciclado, aprender a separar la basura o el empleo responsable de nuestros recursos; deberían formar parte de los hábitos de nuestros pequeños.

 

Varios niños fabrican juguetes con material reciclado. PROYECTO RECICLARTE

Varios niños fabrican juguetes con material reciclado. PROYECTO RECICLARTE

 

A pesar algunas mejoras, por ejemplo en la gestión de la basura en España donde hemos pasado de un 21% de reciclaje en 2001 a un 33% en 2010, estamos a años luz del compromiso con el medioambiente que han adquirido otros países europeos.

De hecho, en el último ránking de los países más ecológicos del mundo hemos bajado de la posición 25 de 2010 a la 32 en 2012. Lejos estamos de Islandia, número uno en la lista y conocida por conseguir prácticamente toda su energía a partir de energías renovables o de Suiza, donde sus logros en políticas hacia la sostenibilidad a largo plazo y su lucha contra la contaminación, la han llevado a un merecido segundo puesto.

Avanzamos despacito en cuestiones de sensibilización, pero si esto depende de las generaciones que vienen hemos de confiar y hemos de confiar porque al fin y al cabo está en nuestras manos. Solo yo soy responsable de que un día mi hija me reproche sorprendida “Ahí no, mamá, en el amarillo”.